La isla de Cuba

Mapa y distancias

Geografía

Flora y fauna

Escudo, bandera e himno

Historia

Sincretismo y Mitología 

 

Mapas y distancias

 

De la gran cantidad de mapas de Cuba y de La Habana que he encontrado en Internet, unos son antiguos y otros poco operativos por el tamaño que tienen. Aquí te ofrezco algunas direcciones donde puedes cargar algunos de éstos. La Universidad de Texas te ofrece un listado de mapas del país y de su capital. En la página Moon encontrarás mapas detallados tanto del país, como de las distintas provincias y ciudades. En esta otra página podrás ver digitalizados muchos de los mapas de ediciones Geo, tanto de provincias y como de ciudades del país. 
Para La Habana, además de los anteriores, puedes conseguir otros menos detallados en Lonely Planet (18 Kb). También puedes generarlos con el Google Maps. Si lo que deseas son mapas de provincias o zonas dentro de éstas los encontrarás en la opción de mapas del Directorio Turístico de Cuba.
 

Distancias kilométricas entre capitales

Pinar del Río
147 ... La Habana
264 .... 98 ... Matanzas
421 ... 256 ... 241 ...Cienfuegos
435 ... 270 ... 199 .... 61 ... Santa Clara
513 ... 348 ... 284 ... 145 .... 85 ... Sancti Spiritus
588 ... 423 ... 359 ... 220 ... 160 .... 75 ... Ciego de Avila
698 ... 533 ... 469 ... 330 ... 270 ... 186 ... 170 ... Camagüey
822 ... 657 ... 594 ... 455 ... 395 ... 310 ... 235 ... 125 ... Las Tunas
899 ... 734 ... 671 ... 532 ... 472 ... 387 ... 312 ... 202 .... 77 ...Holguín
897 ... 733 ... 670 ... 531 ... 471 ... 460 ... 311 ... 201 .... 76 .... 73 ... Bayamo
1024 .. 860 ...797 ... 658 ... 598 ... 513 ... 438 ... 328 ... 203 ... 134 ... 127 ... Stgo. de Cuba
1074 .. 910 ... 847 ... 702 ... 648 ... 563 ... 488 ... 378 ... 253 ... 182 ...177 .... 82 .. Guantánamo

Geografía

Cuba está formada por la isla que da nombre al país, la Isla de la Juventud, así como por más de cuatro mil cayos e islotes que la rodean. Está situada en el mar Caribe, frente a las costas de Estados Unidos y de México, y a una distancia de 180 kms. y 210 kms., respectivamente.
Ocupa una superficie que supera los 110.000 kms cuadrados, con 5.746 kms de litoral y protegida por 4.200 kms. de arrecifes. La Isla tiene una longitud de 1250 kms. De los más de 200 ríos existentes, los más importantes por su longitud y caudal son el Cauto (370 kms) y el Toa (100 kms), ambos en la parte oriental, y en la provincias centrales el Sagua la Grande (163 kms), Zaza (155 kms) y Caonao (133 kms).
La orografía predominante es la llanura, aunque existen tres zonas montañosas: la cordillera de Guaniguanico -en la provincia de Pinar del Río-, la Sierra de Trinidad (Escambray) y la Sierra Maestra -en la provincia de Santiago de Cuba-, en esta última se encuentra la cota máxima, el Pico Turquino (1.974 metros). También, en la zona más oriental de Cuba encontramos las pequeñas sierras de Nipe, del Cristal y del Purial, así como las Cuchillas de Moa y de Baracoa, todas ellas con alturas que oscilan entre los 995 y 1.231 metros.
Posee una población de 11.242.628 habitantes a 31 de diciembre de 2009, a la que se podría sumar un millón más en el exterior, en su mayoría en el Estado norteamericano de Florida. En La Habana viven algo más de 2,1 millones de personas. Le siguen en importancia Santiago de Cuba (supera con amplitud los 493.700) y Camagüey (con 325.024). De una división histórica de tres provincias, se pasó a otra de seis, en diciembre de 1975 a otra de 14 provincias más el Municipio Especial de Isla de la Juventud, y en septiembre de 2010 a la actual de 15 provincias, al dividirse la provincia de La Habana en dos nuevas: Artemisa y Bayameque, y la Ciudad de La Habana recupera su histórico nombre de provincia La Habana.

Flora y fauna

Es muy rica y la mitad de las especies son autóctonas de la Isla. En el paisaje cubano sobresalen a simple vista las plantaciones de tabaco en la zona de Viñales, las de frutas tropicales como la piña, el mango, el coco, entre otras, en las provincias centrales, mientras que en el resto del país destacan las plantaciones de caña de azúcar y de maíz.
Además, a lo largo del país verás las palmeras, de tronco en parte liso, otra abombada y la superior de color verde, esta variedad está considerada como el árbol nacional y se le conoce por Palma Real (Roystonea regia). Otros árboles típicos son el Framboyán, lo reconocerás por la gran cantidad de flores de color rojo, y la fantasmagórica Ceiba, de tronco grueso, gran altura e inicio de raíces al aire y laminadas.
En cuanto a las flores existe una gran variedad: orquídeas, mar pacífico y la mariposa (Hedychium Coronarium Koenig). Esta última de color blanco y olorosa está reconocida como flor nacional.
Muchos son los animales típicos de la Isla, entre ellos cabe destacar el cocodrilo, el caguayo (lagarto de pequeño tamaño) y las aves como los tocororos (Priotelus temnurus, autóctona cuyo nombre indígena era guatiní), los flamencos, las cotorras, el zunzuncito (el pájaro más pequeño del mundo) o las tiñosas (carroñera de tamaño medio). También en algunos parques o reservas de animales podrás ver un pez autóctono de tamaño medio y su peculiaridad es la forma de la boca, como si fuera la de un pato, su nombre es manjuarí (Atractosteus tristoechus), pertenece al orden Lepisosteiformes, llamados peces cocodrilos.

Si te interesa este tema de la naturaleza cubana puedes visitar la página específica de Rafael Sánchez.

Escudo, bandera e himno

En el escudo, la llave horizontal entre el Golfo de México y de Florida representa su privilegiada situación geográfica; el amanecer hace referencia a una República joven. En la mitad inferior izquierda aparecen las franjas de la bandera cubana, mientras que en el derecho dibuja un paisaje típico cubano. En la base aparece un haz de once varas que representa la unión de los cubanos en su lucha por la libertad. Corona el escudo el gorro frigio de color rojo con una estrella, que representa la libertad y la sangre derramada en su consecución. A los costados del escudo aparecen una rama de encina (fortaleza) y de laurel (victoria).

 

El triángulo en referencia al tríptico de la Revolución Francesa de "libertad", "igualdad" y "fraternidad". La estrella representa la unidad de los cubanos lograda por la sangre vertida en la causa. Las franjas de color azul por la primitiva división de la isla en tres provincias, Occidente, Centro y Oriente, mientras que las blancas significan la pureza y la virtud del pueblo cubano.

 

La letra del himno cubano fue compuesta por Perucho Figueredo en octubre de 1868, coincidiendo con el levantamiento de Carlos Manuel de Céspedes, mientras que orquestación es obra de Manuel Muñoz Cedeño, director de la banda musical de Bayamo. Recibe el nombre del primer lugar en el que se cantó, Bayamo, por lo que se le conoció como "La Bayamesa", pasando algunas de sus estrofas a ser el himno nacional en 1940. Escucha la música del himno cubano

Al combate corred, bayameses,
No temáis una muerte gloriosa,
que morir por la Patria es vivir.

En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.
Del clarín escuchad el sonido.
¡A las armas, valientes, corred!

 

Historia

Los primeros pobladores llegaron a la isla hace aproximadamente 6.000 años, eran aborígenes araucanos procedentes de América del Sur y que no cultivaron la tierra por la gran cantidad de alimentos que la naturaleza les ofrecía. Conocidos como ciboneyes, fueron dominados un siglo antes del Descubrimiento por los taínos, una tribu más avanzada y originarios probablemente de la isla La Española, que habrían huido hacia Cuba por la presión de los caribes, tribu guerrera y sanguinaria.
Los taínos formaban colectivos independientes de reducido tamaño, que se movían en canoas por la isla, bien por el mar o los ríos ante la frondosa masa boscosa (cedro, ébano y caoba). Estos pacíficos habitantes vivían en bohíos, unas construcciones circulares con techo cónico o de base rectangular, éstas últimas perduran en nuestros días en las zonas rurales. Cada aldea tenía al frente a un cacique o jefe y creían en un Ser Supremo. Desnudos o semidesnudos, en el caso de las mujeres, se adornaban con amuletos, plumas, conchas y joyas, y se pintaban con colores rojo y negro. Utilizaron la alfarería, fabricaban utensilios de piedra, madera y conchas, y desarrollaron la pesca, la caza de majáes, jutías e iguanas y la agricultura, basada principalmente en el cultivo del boniato, la yuca, las frutas, el maíz y el tabaco.
Tras la llegada de los primeros descubridores, el 27 de octubre de 1492, en los primeros años del siglo XVI se inició la expansión española desde las cercanías de Punta Maisí encabezada por Diego Velázquez que, mejor armada, mermó la población aborigen hasta su extinción. Esta dominación culminó con la muerte en la hoguera del cacique Hatuey y la matanza de Caonao. A su paso, los españoles fundaron las primeras ciudades comenzando por Nuestra Señora de la Asunción -Baracoa- (1510-1511), a la que siguieron San Salvador de Bayamo (1513), en 1514 Sancti Spíritus, Santísima Trinidad, San Cristóbal de La Habana (primera ubicación de La Habana hasta llegar a la actual que data de noviembre de 1519), en 1515 lo fueron Santa María del Puerto Príncipe (hoy Camagüey) y Santiago de Cuba. La cruenta dominación contó con la oposición del sacerdote Bartolomé de las Casas.
La utilización de nativos para nuevas conquistas, así como la dureza del trabajo al que se les sometió y su debilidad ante enfermedades llegadas desde el Viejo Mundo, como la viruela y la sífilis, acabaron con los indios. Para sustituir esta mano de obra se recurrió a esclavos africanos, de los que se tiene constancia documentada desde 1513.
Mermadas las riquezas naturales de la Isla, los españoles iniciaron en la primera mitad del siglo XVI expediciones hacia México y Perú, y así en 1518 Hernán Cortés emprendió la conquista de México. Para controlar todo el comercio entre España y América, los Reyes Católicos habían creado en 1503 la Casa de Contratación de Sevilla, con lo que todos aquellos productos que quisiera viajar en uno u otro sentido tendría que hacer el viaje de Sevilla a Santiago de Cuba, luego se amplió la posibilidad de embarque al autorizar a los puertos de Cádiz y La Habana. Por una Real Cédula de 1607 la Isla queda dividida en dos jurisdicciones, la de La Habana y la de Santiago de Cuba. Este monopolio de comercio favoreció sobre todo al desarrollo de estos puertos y sus alrededores, pero no contó con el beneplácito de los otros países de Europa.
Esta situación de control absoluto del comercio fue el detonante de guerras entre España y otros países (Francia, Inglaterra y Holanda). Estos países concedieron la patente de corso o posibilidad de atacar a los barcos españoles que hacían la travesía y los puertos hispanos en América. Por lo general, la mitad del botín obtenido iba a parar a estas monarquías concesionarias del documento. España se defendió organizando flotas de regreso de América con oro y plata bajo la protección de barcos de guerra. Los barcos de transporte se agrupaban en La Habana y desde allí iniciaban el viaje a España. Para proteger La Habana de los ataques de corsarios y piratas a mediados del XVI se inició la construcción de las primeras fortificaciones, primero el Castillo de la Real Fuerza y luego el Castillo de los Tres Reyes (El Morro) y la fortaleza de La Punta. La protección de la ciudad se completó en el XVI con varios torreones y murallas. De igual modo, también a partir del XVII se fortificó la ciudad Matanzas con el Castillo de San Severino y la de Santiago de Cuba con el Castillo de San Pedro del Mar. Los costes para sufragar todos ellos provino en parte de la plata obtenida en México.
El desequilibrio económico y de posibilidades de acceder a productos venidos desde el Viejo Continente para el resto de la Isla propició la aparición del comercio ilegal. Hubo un ejemplo de esto en Bayamo, donde la implicación del comercio "delictivo" era casi generalizado y alcanzaba a las más altas instancias del cabildo, por lo que se inició un proceso judicial que finalizó con la rebelión de la población cuando intentaban trasladar a La Habana a los condenados. El peligro de inestabilidad hizo que la Corona española perdonara a los encausados para evitar males mayores.
Del gran negocio del tabaco, desarrollado en las zonas de Santiago de las Vegas, Güines, Sagua la Grande, Trinidad, Sancti Spíritus, Remedios, Mayarí y Sagua de Tánamo, sacaron los mayores beneficios económicos los grandes terratenientes, quienes arrendaban de parte de sus tierras a los vegueros, y los comerciantes. También la Corona intervino implantando en 1717 el control de compra y venta con el estanco del tabaco, monopolio por el que se prohibía la venta libre, fijaba unos cupos de compra y se obligaba a los vegueros comerciarlo a través de la Factoría. Esta nueva medida provocó la sublevación de los vegueros.
La presión de los ricos habaneros y algunos comerciantes obligó a la Corona a autorizar en 1740 la creación de la Real Compañía de Comercio de La Habana, en cuyos beneficios participaría y desde la que se controló todo el comercio.
Lo apetitoso del enclave del puerto de La Habana para otras potencias extranjeras hizo que en 1762 los ingleses desembarcaran con un impresionante ejército en la zona de Cojimar y desde allí avanzaron hasta la capital. Superada la oposición, en agosto de ese año los españoles firmaron la capitulación, por la que cedían a los ingleses el control de las provincias de Matanzas, La Habana y Pinar del Río. El dominio inglés duró once meses y en 1763 un nuevo acuerdo devolvía a España la totalidad de la Isla a cambio del territorio de Florida.
El cultivo y procesado de la caña de azúcar, llevado a la Isla por los primeros colonizadores y que tan buen resultado dio, evolucionó en los primeros años del siglo XIX con la aplicación de los avances técnicos de la Revolución Industrial a los ingenios -centros de procesado de la caña-, los bueyes de los molinos fueron sustituidos por la máquina de vapor, incrementando la cantidad de molienda y el rendimiento. Otro adelanto fue la inauguración en noviembre de 1837 de la primera línea de ferrocarril, La Habana-Bejucal, que luego se extendió hasta la rica zona azucarera de Güines. La riqueza que produjo la caña hizo que el número de ingenios pasara de 400 en 1800 hasta los casi 1400 en 1861. La extensión del cultivo y la falta de mano de obra conllevó el aumento de la esclavitud, desde 1817 de forma clandestina ya que España había firmado el convenio de abolición en 1817. La vida del esclavo en Cuba ha quedado reflejado en el libro de Miguel Barnet "El último cimarrón".
Poco a poco fue naciendo la idea de independencia de la Metrópoli. En el siglo XVVIII los jesuitas fueron expulsados de la Isla y hacia finales de ese siglo nacen los primeros movimientos independentistas en el entorno del Gobierno del general Luis de las Casas, que dio abrigo a las primeras de reuniones de miembros de la Sociedad Patriótica de Amigos del País. En 1825 un grupo de emigrantes cubanos fundó en México la Junta Protectora de la Libertad Cubana. En 1850 fracasó la primera incursión a la Isla desde Nueva Orleans, seis cientos hombres organizados por Narciso López consiguieron hacerse con la ciudad de Cárdenas, pero finalmente fueron rechazados. Durante casi dos décadas se sucedieron pequeños levantamientos hasta que en octubre de 1868 se inició una guerra de diez años, que tuvo su punto de partida con la toma de Bayamo por Carlos Manuel de Céspedes, fecha en la que Pedro Figueredo compuso el himno del país (La Bayamesa). Céspedes dio la libertad a los esclavos y los animó a colaborar en su empresa, a la vez que se acuñó la frase de ¡Viva Cuba Libre!. A éste se le sumaron héroes como Máximo Gómez, Antonio Maceo, Calixto García, Donato Mármol, Vicente García, Francisco Vicente Aguilera o Ignacio Agramonte.
En esta guerra de los diez años se sucedieron levantamientos y escaramuzas independentistas, en la de Bayamo los cubanos (mambises) utilizaron como arma de ataque la fuerza del machete y algunos fusiles. Después de hacer retroceder hasta Baire a una columna que pretendía recuperar Bayamo, los españoles mandaron en enero de 1869 un importante ejército que tomaron la ciudad baluarte de su libertad. Por esas fechas se levantaron los camagüeyanos en Las Clavellinas encabezados por Bernabé Varona y Augusto Arango, quienes tomaron algunos caseríos de la zona. Al poco se les unió Ignacio Agramonte, quién encabezó la revolución en la provincia. Luego, en febrero de 1869 se produjo el alzamiento de Las Villas, siguiendo los ejemplos anteriores.
Reunidos los representantes de estas tres provincias el 10 de abril de 1869 en la Asamblea de Guáimaro, decidieron organizar una Cámara de Representantes, nombraron primer presidente de la República de Cuba en Armas de Carlos Manuel de Céspedes y redactaron su primera Constitución de la República en Armas, en la que abolían la esclavitud y decretaban la igualdad entre todo los hombres. Además, adoptaron como enseña la bandera que hicieron ondear en Cárdenas en 1850.
La sublevación fue duramente aplacada por las tropas españolas, si bien en la zona oriental del país encontraron la oposición de las tropas del mayor general Máximo Gómez y del mayor general Vicente García en Guantánamo, Holguín y Las Tunas (1871-72). En esta campaña empezó a emerger el joven Antonio Maceo. La represión tuvo un ejemplo histórico en noviembre de 1871 en La Habana, cuando en un juicio militar, alentado por voluntarios que pedían sangre, fueron condenados a muerte 8 estudiantes de Medicina, a los que se le había acusado de profanar la tumba de un periodista español. Fueron ajusticiados junto a la fortaleza de la Punta, donde hoy en día se erige un Mausoleo.
La muerte de Agramonte (1873) y del ya destituido presidente de Céspedes (1874) fue un duro golpe para los insurrectos cubanos, quienes continuaron sus acciones militares hacia el occidente de la Isla. Fue entonces cuando España reforzó su ejército para acabar con la situación y puso al mando al general Martínez Campos (1876). Este consiguió desmotivar a los combatientes levantados ofreciéndoles el perdón, dinero y tierras. Cansado por los años de guerra, desunidos y sin ayuda exterior, los independentistas cubanos sucumbieron y en febrero de 1878 el presidente Tomás Estrada Palma firmó la paz de Zanjón. El documento firmado estipulaba algunas mejoras para la Isla, pero dejaba sin efecto las intenciones independentistas y la abolición de la esclavitud, que no afectó a los que habían participado en los levantamientos. Esta paz no fue aceptada por Antonio Maceo, quien se lo hizo saber en una entrevista al general Martínez Campos en lo que se conoce como la Protesta de Baragua el 15 de marzo de 1878. Maceo partió hacia Jamaica por recomendación de sus seguidores, quienes comprendían que era más importante su labor en el exterior para recabar la ayuda de la emigración y proseguir luego la lucha. Algunos descontentos se mantuvieron en Cuba y durante 1879 siguieron las escaramuzas en lo que se conoció cono la guerra "Chiquita".
Desde 1892 Cuba vivió de forma autónoma, pero las ideas de libertad no habían desaparecido, aunque sus valedores más relevantes se encontraban fuera del país. Para sorprender y dividir las fuerzas españolas se levantaron en distintos puntos de la Isla el 24 de febrero de 1895, domingo de carnaval. La acción había sido ideada y ordenada desde el exterior por José Martí, delegado del Partido Revolucionario Cubano, quien regresó para participar en la lucha, a la que se unieron los hermanos Maceo o Máximo Gómez, director militar de la guerra. En los enfrentamientos de mayo de 1895 falleció Martí, quien había hecho nacer las ideas de antirracismo, latinoamericanismo, no en vano había residido en varios países del entorno, y antiimperialismo, por la amenaza que suponía para los países latinoamericanos el vecino del Norte.
Al igual que había sucedido en anteriores ocasiones, los levantamientos empezaron en la parte Oriental y en Camagüey, encabezadas por Maceo y Gómez, respectivamente, y fueron avanzando por Morón hasta llegar a la provincia de Matanzas, en tan sólo 90 días habían llegado hasta el extremos más occidental de la Isla. Para aplastar la rebelión, el general Martínez Campos, quien se había negado a aplicar duras medidas contra la población ordenadas por Cánovas, fue sustituido por Valeriano Weyler, al que se apodó "El carnicero" por su dureza. Para cortar el apoyo a los insurrectos, Weyler decretó la concentración de los campesinos en pueblos controlados por los españoles y ordenó arrasar sembrados, con lo que cortaba el suministro. El hacinamiento en ciudades y en condiciones inhumanas provocó gran número de bajas en la población. El resultado fue la reconquista por los españoles de la zona occidental, aunque a costa de gran número de bajas en su ejército. Cerca de La Habana cayó Antonio Maceo en diciembre de 1896.
Bajo control de los cubanos la parte Oriental, Máximo Gómez quedó como máximo jefe militar. Este había iniciado en enero de 1896 desde Las Villas la Campaña de la Reforma, que mantuvo hasta enero de 1897. La táctica utilizada para combatir a los españoles fue la de fragmentar su ejército en pequeños grupos que atacaban, huían rápidamente y cambiaban rápidamente su base, lo que desgastó y mermó en efectivos a su enemigo. Durante 1897 el general Calixto García mantuvo su campaña desde la toma de Las Tunas, a la que siguieron las de poblaciones de entidad como Guáimaro o Guisa, con lo que consolidó su control en la zona oriental. Sagasta de nuevo en el poder en España desde octubre de 1897 sustituyó a Weyler por Blanco, a la vez que concedió a Cuba un régimen de autonomía que comprendía la igualdad de derechos para españoles y cubanos, la implantación de sufragio universal, el establecimiento de un parlamento insular bicameral y el control local en política de educación, aranceles, obras públicas, aduanas o industria.
Estados Unidos conocedor ya de la situación de debilidad española en la Isla y con ganas de hacerse con el control sobre ella, envió a La Habana en enero de 1898 a su buque de guerra "Maine" con la supuesta misión de defender a la colonia norteamericana. El barco explotó el 15 de febrero y en el accidente falleció casi toda la marinería y sólo 2 oficiales. Las primeras tesis apuntaban a un accidente de combustión en el interior del barco, pero las autoridades norteamericanas encabezadas por el secretario de Estado de Marina Teodoro Roosevelt con la ayuda del grupo de prensa sensacionalista Hearst utilizaron el hecho para calentar su maquinaria bélica. Estados Unidos intentó comprar a España la Isla, luego ordenó el envió a Cuba de su flota para bloquear el puerto de La Habana, acción fue respondida por España con la declaración de guerra, y finalmente en junio aprobó la Resolución Conjunta, en la que declaraba el derecho de Cuba a ser libre e independiente. España envió su flota, que fue hundida por la norteamericana el 1 de mayo en el Cavite y la que estaba al frente del almirante Cervera el 5 de julio a la salida del puerto de Santiago de Cuba. España se rindió y firmó el armisticio el 12 de agosto y el tratado el 12 de diciembre por el que la Isla conseguía la independencia, si bien quedaba bajo administración norteamericana, y cedía al vencedor Puerto Rico y Filipinas.
La ocupación militar norteamericana se prolongó hasta el 20 de mayo de 1902, si bien desde entonces la Isla estuvo bajo su control económico. Durante este tiempo se produjo un mejoramiento general de las condiciones del país, se pusieron en marcha proyectos para mejorar la sanidad, la educación pública, se centralizó la actividad gubernamental, se reorganizó el servicio postal y la administración de aduanas. En esos 41 meses los puestos de responsabilidad estuvieron ocupados por cubanos. Para dotarse de una Constitución en noviembre de 1990 se inauguró la Convención Constituyente que trabajó durante cuatro meses. De ella emanó la Constitución de febrero de 1901, siguiendo el modelo norteamericano, por la que se dotaba al país de un gobierno republicano con la separación de los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial). Esta estuvo vigente hasta 1940.
Estados Unidos para no perder el control sobre Cuba aprobó una cláusula adicional al Presupuesto de Guerra de su país, conocida como Enmienda Platt, por la que Estados Unidos imponía ocho condiciones para efectuar la retirada militar, como las de no poder negociar tratados con ningún país que pudiera poner en peligro su independencia, no poder endeudarse públicamente, todas las medidas que adoptaran tendrían que ser convalidadas por el gobierno norteamericano, la venta o arrendamiento de parte de su territorio sólo a Estados Unidos para situar bases navales (fruto de ello fue el establecimiento de la base de Guantánamo) y la más peligrosa de que Estados Unidos se reservaba el derecho a intervenir en el país siempre que considerara que la libertad y el bienestar de la población lo requiriera, punto que estuvo vigente hasta 1934. Esta Enmienda tuvo que ser aceptada por los cubanos como mal menor, si deseaban que los norteamericanos dejaran la Isla, y fue incorporada como apéndice a la Constitución cubana.
Iniciado un proceso electoral presidencial a finales de 1901, en el que no participó por su avanzada edad el generalísimo Máximo Gómez, en diciembre de ese año resultó electo Tomás Estrada Palma, quien ya había ocupado la presidencia durante la República de Cuba en Armas en los años setenta, quien después de la Paz de Zanjón trasladó su residencia a Estados Unidos y adoptó su nacionalidad. Renunció a esta carta de naturaleza para poder tomar posesión el 20 de mayo de 1902. Estrada fue reelegido en 1905, pero ante las acusaciones de fraude electoral renunció. La crítica situación en la que se sumió el país fue aprovechada por Estados Unidos para poner en marcha la Enmienda Platt e intervenir en la Isla, dominación que se prologó hasta enero de 1908. En estos dos años largos de presencia norteamericana se produjo un desarrollo de la agricultura y en la infraestructura de carreteras.
En 1909 el líder del Partido Liberal, José Miguel Gómez, venció en las elecciones presidenciales. Durante su mandato, en 1911, se reflotaron temporalmente los restos del Maine y se advirtió que su hundimiento se produjo por una explosión interna, además se produjo una sublevación de negros que punto estuvo de motivar la intervención norteamericana. A éste le sucedió en la presidencia entre 1913 y 1921el general Mario García Menocal, en cuyo mandato se produjo una importante prosperidad, empezó a circular el peso cubano, se promulgó la ley del divorcio y se instaura un sistema plenamente pluripartidista en 1919. El siguiente dirigente de Cuba fue Alfredo Zayas (1921-1925), presidencia que coincidió con una grave crisis económica que obligó al país a realizar un empréstito de 50 millones de dólares con Estados Unidos y en la que se efectuó la reforma universitaria. En 1925 llegó al poder Gerardo Machado, representante de la oligarquía que intentó perpetuarse en el poder mediante la reforma constitucional, por lo que se conoce como el primer dictador de la Isla, llegando la situación a tal punto que decretó la clausura de la Universidad (1930) y suspendió las garantías constitucionales para contener el alzamiento instigado por García Menocal. Derrocado Machado en 1933 después de una huelga general, se instauró una Junta Provisional auspiciada por el embajador norteamericano y asciende al grado de coronel a Batista, quien controló el país hasta 1944. Estados Unidos no reconoció al presidente Ramón Grau San Martín. Luego entre 1934 y 1938 se sucedieron las efímeras presidencias de Carlos Hevia, el coronel Carlos Mundieta, José A. Barnet, Mariano Gómez -que fue destituido por el Senado en 1936 por sus discrepancias con el jefe del Ejército Fulgencio Batista - y Federico Laredo Bru. En esos años se instauró el voto femenino (1936) y se inscribió el Partido Comunista (1938). Con la llegada de Batista a la presidencia en 1940, se dotó al país de una nueva Constitución que abolió la pena de muerte. Luego, en 1944 fue elegido presidente Ramón Grau y en 1948 Carlos Prío Socarrás
El golpe de Estado de 1952 de Fulgencio Batista derrocó al presidente Carlos Prío Socarrás, que se mantuvo al frente de Cuba hasta que el 1 de enero de 1959, fecha en la que triunfó la Revolución encabezada por Fidel Castro y el dictador huyó. Con anterioridad, en julio de 1953 Castro había intentado derribar el Gobierno de Batista con el asalto al Cuartel de Moncada, en Santiago de Cuba, pero fueron reducidos, condenados y enviados al penal de Isla de Pinos (Isla de la Juventud) hasta que fueron expulsados a México en 1955 desde donde preparó su segundo y definitivo intento. Una vez desembarcó en Playa Colorada en diciembre de 1956 con ochenta leales abordo del yate Granma, Castro se refugió en Sierra Maestra desde donde inició la conquista del país hasta llegar a La Habana el 8 de enero de 1959.
Derogada la Constitución de 1940 y sustituida por una Ley Fundamental, todo el poder descansó efímeramente en la Administración encabezada por Manuel Urrutia y José Miró Cardona, pero poco después pasó al Consejo de Ministros controlado por los hermanos Fidel y Raúl Castro, en su condición de primer y viceprimer ministro, respectivamente. Se puso en marcha un programa económico que contemplaba la reforma agraria (1959) y la nacionalización de las empresas (1960). Estas medidas, que afectaban directamente a intereses norteamericanos, motivaron el embargo a las exportaciones a la Isla en octubre de 1960 y la ruptura de relaciones diplomáticas en enero de 1961.
Tras rechazar en Bahía de Cochinos el intento de incursión de fuerzas anticastristas en abril de 1961, el presidente anunció en mayo la transformación de Cuba en un Estado socialista con un programa marxista-leninista, si bien las relaciones con la URSS las había restablecido en mayo de 1960. Al año siguiente, 1962, Cuba fue expulsada de la OEA y comenzó la instalación de misiles soviéticos en la Isla, que provocó a finales del verano de ese año lo que se conoció como "crisis de los misiles", finalizada mediante acuerdo americano-soviético de la retirada de ese material bélico antes de finalizar el año. El mayor acercamiento de Cuba a la URSS en el viaje de Raúl Castro, en abril de 1962, del que salió el compromiso soviético de defender la Isla en el supuesto de ser atacada, provocó el que en julio Estados Unidos prohibiera el comercio con Cuba.
Un duro golpe para la Revolución fue la lectura en octubre de 1965, durante la presentación del Partido Comunista de Cuba, de la carta del "Che" en la que éste renunciaba a sus cargos en el partido y a su grado de comandante. Poco después partió para el Congo y dos años después muere asesinado en Bolivia.
En 1968 se produce el cierre de bares y la prohibición de la lotería nacional, a la vez que se impone un programa de austeridad, se extrema la disciplina y la productividad. Luego, fracasa la "zafra de los 10 millones" de toneladas de la campaña 1969-70. Dos años después, en julio de 1972 Cuba es admitida en el Mercado Común del área socialista (CAME).
Durante la celebración del I Congreso del Partido Comunista, en diciembre de 1975, se aprobó la nueva Carta Magna, la división en 14 provincias y el Plan Quinquenal 1976-80. Al año siguiente se aprueba en referéndum popular y entra en vigor la Constitución y se celebraron elecciones municipales que culminaron con la formación de la Asamblea Nacional del Poder Popular. Antes de finalizar 1976 Fidel Castro asumió la jefatura del Estado, que sumó a la de jefe del Gobierno.
En un intento por iniciar un acercamiento con el exilio, en noviembre de 1978 se celebran las reuniones del "Diálogo 1978", que culminó con la liberación de 3.600 presos políticos y el establecimiento de las condiciones para las visitas a la Isla de los cubanos en el exterior.
El descontento de parte de la población dio paso en abril de 1980 con la salida hacia el exilio en Estados Unidos de 130.000 cubanos en la conocida "flotilla de la libertad" desde el puerto de Mariel, de ahí que a éstos se les conozca por "marielitos". Cuatro años después se relajaron las relaciones con Estados Unidos al firmarse un acuerdo de emigración, pero éste se suspendió al año siguiente al comenzar las emisiones de Radio Martí.
Después de la reelección de Fidel Castro como máximo dirigente en el III Congreso del Partido Comunista, en febrero de 1986, éste plantea la necesidad de iniciar un proceso de rectificación de errores y tendencias negativas que frenaban y deformaban los principios vitales de la Revolución. Al año siguiente, 1987, se reanudan los acuerdos sobre emigración con Estados Unidos.
Con las transformaciones políticas en la Unión Soviética y los países comunistas europeos a finales de los ochenta y las modificación de las ventajosas relaciones económicas y comerciales que hasta entonces gozaba con estos países, el 29 de agosto de 1990 se inició una etapa conocida como "Periodo Especial en tiempos de paz", por el que se imponen 14 medidas de restricción en el consumo de gasolina y electricidad. Para paliar la situación Cuba consiguió en distintos foros de países hispanos ayuda a cambio de medidas democratizadoras y el respeto a los derechos humanos. Estados Unidos mientras dio un nuevo giro de tuerca sobre el régimen cubano con la aprobación en septiembre de 1992 de la Ley Torricerri. En 1993, el peor año que vive Cuba del "Período Especial", volvieron a restablecer las relaciones económicas y de colaboración con Rusia, a la vez que se produjo la salida de la Isla de las últimas tropas rusas.
En la primera mitad de los noventa Cuba adoptó una serie de medidas como la despenalización de tenencia de divisas convertibles (1993), el incremento de permisos para visitar la Isla a residentes en el exterior, la posibilidad de comprar en lugar reservados a los extranjeros o la creación de mercados agropecuarios de venta libre, a las que sumaron la modificación de la estructura de la Administración en 1994 con la aparición de media docena de Ministerios, como los de Economía y Planificación, de Inversión Extranjera y Colaboración Económica o el de Turismo. En el plano socio-político se produjo un acercamiento con los grupos moderados en el exilio con la celebración en abril de 1994 de la I Conferencia con la comunidad en el exterior.
Una nueva crisis interna golpeó el modelo "castrista" cuando en agosto de 1994 salieron del país casi 20.000 cubanos (crisis de los balseros) en embarcaciones artesanales y con destino a las costas de Florida. La situación se salvó en mayo de 1995 con el acuerdo definitivo cubano-americano por el que regresarían a Cuba los 32.000 balseros aún en Guantánamo, mientras que por parte norteamericana se comprometían a deportar a la isla a aquellos que fueran interceptado en alta mar.
La presión norteamericana aumentó con la promulgación de la Ley Helms-Burton en marzo de 1996, por la que se sancionaría a países que invirtieran, comerciaran o ayudaran económicamente a Cuba, que fue recibida con el rechazo internacional por lo que consideraban una injerencia en la política exterior de los Estados y una violación de la normativa internacional de libre comercio. Clinton retrasó ese verano la entrada en vigor de parte de la polémica ley.
Entre 1995 y 1996 la Unión Europea intentó establecer un diálogo político con Cuba y alcanzar un acuerdo de cooperación económica y comercial, pero finalmente éste no se alcanzó al rechazar Castro los proyectos aportados por los europeos. Respecto a las relaciones con España, tuvieron su momento más difícil entre 1996 y 1998 a raíz de la no concesión del plácet al embajador español tras unas declaraciones efectuadas por éste y que fueron consideradas como una injerencia en la política nacional cubana. A ello se sumó el pulso mantenido por el Gobierno español de Aznar con el cubano al que solicitaba más democracia en la Isla.
El derribo de dos avionetas de los anticastristas "Hermanos al Rescate" por Mig cubanos en febrero de 1996 tensaron de nuevo la relaciones cubano-norteamericanas, para los primeros el incidente se produjo en espacio aéreo cubano, violado por las avionetas, y previa advertencia, mientras que para los segundos la acción fue en espacio aéreo internacional.
El régimen cubano recibió un "balón de oxigeno" internacional en enero de 1998 con la visita del papa Juan Pablo II, que culminó con la excarcelación de varios centenares de presos políticos. La Navidad anterior, en prueba de mano tendida previa a la visita del Santo Padre, fueron declaradas festivo por el Gobierno cubano, suspendida 28 años antes. Días antes a este viaje se celebraron elecciones legislativas en las que dos tercios de los diputados electos eran nuevos en la Asamblea Nacional. En los días siguientes al viaje del Papa el Consejo de Estado indultó a 300 presos políticos.
En noviembre de 1999 se celebró en La Habana la IX Cumbre Iberoamericana, que contó con la presencia de los Reyes de España y la ausencia de varios jefes de Estado. Ese mismo año varios disidentes que habían difundido el documento "La Patrias es de Todos" fueron detenidos y condenados.

El año 2000 estuvo salpicado por las informaciones sobre Elián González, el niño balsero que llegó a EEUU con su madre, quien falleció en la travesía, y que después de muchas presiones, tira y afloja, fue devuelto a la Isla con su padre. Además, el presidente norteamericano Clinton autorizó una ley que permitía la exportación a Cuba de alimentos. El año siguiente estuvo marcado por la visita a Cuba del ex presidente norteamericano James Carter, quien pudo conocer directamente el proyecto Varela.
Cuando en los primeros meses del 2003 el mundo miraba hacia Oriente por la invasión norteamericano-británica, con el respaldo español y al margen de la ONU, de Irak, se produjo una detención masiva y condena en juicios sumarísimos de 80 disidentes, entre ellos una veintena de periodistas, a penas muchos de ellos que superaban los 20 años de prisión. Además, después de varios secuestros de aviones civiles que fueron desviados a Estados Unidos, fueron condenados y fusilados tres cubanos que habían secuestrado una embarcación de pasajeros con la intención de dirigirla a Florida . Estas dos decisiones extremas (condenas y ejecuciones) recibieron el rechazo de la comunidad internacional y tuvo como resultado inmediato el bloqueo al ingreso de Cuba en el acuerdo de Cotunú, en el que la Unión Europea marca el reparto de sus ayudas a países en vías de desarrollo, a la vez que a mediados de año la UE redobló las sanciones de tipo político contra el régimen de Castro (supresión de visitas de alto nivel a la Isla o la invitación a la disidencia a las fiestas nacionales en las Embajadas, entre otras), llegando las relaciones a enfriarse sobremanera.
En la segunda mitad de 2004, la política europea por iniciativa del nuevo gobierno socialista español de Rodríguez Zapatero dio un giro y a finales de enero de 2005 las medidas anteriores se pusieron en cuarentena durante seis meses y se retomaron los contactos con todas las embajadas europeas en vista de que el régimen cubano, en cierto modo receptivo, excarcelaba mediante licencia "extrapenal" a algunos de los disidentes condenados más relevantes.
Mientras y como consecuencia de las presiones norteamericanas sobre las cuentas de la Administración cubana en dólares en la banca internacional, a lo que se sumó la mayor presencia del turismo procedente de la zona euro, casi la mitad del recibido, el 8 de noviembre de 2004 Cuba dejó de utilizar el dólar como moneda en la Isla para depositar la confianza plenamente en el peso convertible (equivalente al dólar). Meses después, a comienzos de 2005 el país recibió al presidente chino, con el que firmó importantes acuerdos de inversión y comerciales, sobre todo de compra de níquel, lo que supuso un "balón de oxígeno" para su economía.
Como muestra de "superación" de la crisis del año anterior, tras una importante avería en su más importante central eléctrica y el paso de un huracán, en marzo de 2005 Castro anunció la revalorización del peso cubano del 8 por ciento respecto al peso convertible (24-25 pesos), lo que perjudicaba a los que reciben remesas del exterior o habían atesorado dólares o pesos convertibles, y la vuelta al mercado de las ollas arroceras, retiradas años antes por su elevado consumo eléctrico. Al mes siguiente, el líder cubano comunicó una importante subida de las pensiones, las más bajas pasan de 55 pesos cubanos a 105 y la media de 120 a 179, lo que permitiría a la población más desfavorecida un mejor acceso a las ollas y productos alimenticios.
El 31 de julio de 2006 se informó que el comandante Fidel Castro había sido sometido a una importante intervención quirúrgica y cedió el poder de forma provisional a su hermano Raúl Castro, quien lo desempeñó hasta que el 24 de febrero de 2008, tras las elecciones al Parlamento, fue elegido presidente del Consejo de Estado, cargo que lleva aparejado el de jefe del Estado y presidente del Gobierno, aunque Fidel mantuvo el de primer secretario del partido. El nuevo presidente recibió el apoyo del Parlamento para que cualquier decisión importante que afectara al país se la consultara previamente a Fidel, que además continuó manifestando su opinión desde sus artículos "Reflexiones", publicados con regularidad en el diario "Granma". En los primeros meses del Gobierno efectivo de Raúl Castro levantó una serie de prohibiciones, que en realidad sólo afectaban a aquellos cubanos que disponían de divisas (posibilidad de alojarse en hoteles, comprar de electrodomésticos, computadoras, teléfonos móviles, etc.).
En los dos años siguientes, Raúl, que anunció en agosto de 2010 que Cuba dejaría de ser un país en el que se vive sin trabajar, puso en marcha un amplio plan de reducción de los trabajadores estatales y amplió en 178 las nuevas profesiones que se podían desempeñar por cuenta propia. Además, en julio de 2010, fruto de un acuerdo con la Iglesia católica, que contó con el apoyo del Gobierno de España, y tras la muerte del preso político Orlando Zapata, procedió a la liberación de los presos políticos condenados en 2003 y otros penados por otras causas. En total fueron liberados unos 115 disidentes, la mayoría de los cuales viajaron a España.
Fidel, que reapareció en la escena pública desde 2010, fue relevado como primer secretario del PCC por su hermano Raúl en el Congreso de abril de 2011. Durante el segundo semestre de 2011 se autorizó la compra-venta de coches y de viviendas.
El 17 de diciembre de 2014, los presidentes de Cuba y Estados Unidos, Raúl Castro y Barack Obama, respectivamente, anunciaron el inicio de conversaciones para el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, después de negociaciones secretas durante 18 meses en las que mediaron Canadá y el Vaticano. En julio siguiente restablecieron relaciones diplomáticas, con la reapertura de embajadas. Sin embargo, la capacidad de maniobra del presidente Obama es limitada, pues la derogación de las leyes de embargo a Cuba corresponde al legislativo estadounidense.
El expresidente cubano y líder de la Revolución, Fidel Castro, falleció el 25 de noviembre de 2016, en La Habana. Sus cenizas fueron trasladadas al cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.

Sincretismo y Mitología Mayor

Por Sandra Lara.

En Cuba se produjo uno de los más significativos procesos de transculturación de América, pues el total exterminio de la población indígena abrió el camino a la introducción de negros esclavos procedentes de Africa, lo que marcaría al pasar de los años la música y la religión nativa, contribuyendo así a la resultante nacionalidad cubana. 
Este es un sincretismo religioso al que no se sustrae el blanco, reflejo fiel de un sincretismo social que no ha de extrañar a nadie que conozca a Cuba. Los grupos étnicos africanos que predominaron en la Isla numéricamente, representaron con su música y cultos a las culturas afro nombradas yoruba y conga. 
El cubano ante cualquier accidente natural, al primer contratiempo que surge en sus vidas, aparentemente inexplicable o fácilmente explicable, reacciona con un sentido mágico inimaginable a pesar de haber transitado por las Universidades o las escuelas técnicas.
Durante años el catolicismo de los colonizadores fue acomodado por el negro y el mulato a sus creencias, y de la que repito no se sustrajo el blanco. Los santos son los mismos, pero el negro los humaniza; así el santo más grande es Olofi, el Ser Supremo, creador del cielo y de la tierra y los hombres, y que después de fabricarlo todo dijo: ahora arréglense ustedes", y se marchó. El mira y su hijo Obatalá, ejecuta, es el misericordioso, el gran Orisha de la blancura, es decir la virgen de las Mercedes; así el más popular es Changó, en este caso Santa Barbara.....dioses humanizados que exigen la ofrenda de miel, agua, dulces, sangre de animales, yerbas.
Arboles y yerbas son inseparables en la creencia mágica. En cada yerba opera la virtud de un orisha o Santo, una fuerza sobrenatural. Los árboles más característicos de Cuba son la Ceiba y la Palma Real y se cuenta por los viejos santeros que en Cuba no había Iroko, que es una especie de caoba africana, y por eso a la Ceiba se le considera iroko, es la Purísima Concepción. Se dice que donde está la Palma, ahí está Changó. Además la Palma Real es un elemento constructivo del típico bohío del campesino cubano en sus techos y paredes.
 Y qué decir de las innumerables yerbas del monte para remedios contra el mal de ojo, romper el maleficio, atraer el amor, perturbar y muchos valores mágicos más. Así, la yerba rompezaraguey, según se indique por el santero su uso, sirve para romper la mala suerte, el perejil con albahaca y miel atrae el dinero.... En fin cada yerba tiene su aché o gracia. No olvidamos referirnos  a la gracia del fruto Coco, es el ABC de la adivinación yoruba, según sus posiciones al caer es lo que el santo desea comunicar y su agua es considerada bendita.
Actualmente el Ministerio de Cultura de Cuba atiende muy especialmente los "focos culturales" que agrupan a los diferentes ritos sincréticos o "regla". En Santiago de Cuba existe una institución cultural "La Casa del Caribe" que promueve la identidad artística de los grupos folklóricos más representativos de esta provincia, y auspician cada año la celebración en el mes de julio del Festival de la Cultura Caribeña, con la participación de focos de otros países del Caribe, y en el cuál se realiza junto a la actividad danzaria y mágica, un evento teórico con la participación de destacados especialistas del país y del exterior.

MITOLOGIA CUBANA MAYOR

Magia y superstición presente en la mitología cubana, con vigencia tal en algunas zonas del país y tan antiguos como la historia de la Isla. El más famoso es el mito del jigüe, de origen indio, recibe la influencia del esclavo africano y se convierte en el enano negrito que vive en los ríos, de cuya magia no se sustrae el arte cubano, presente en poesías, pinturas... El jigüe es un duendecillo pelilargo y carinegro, juguetón y enamorado, que aparece desnudo en los ríos, especialmente a los que se bañan en Semana Santa y solo deja ver su tez morena, cuando amenaza un hecho extraordinario de presagio funesto.
La luz de Yara es un mito presente en la zona norte de las provincias orientales del país, en la región de Baracoa, y se relaciona con el suplicio de Hatuey, el aborigen cubano que se enfrentó a los colonizadores españoles y que quemaron vivo en Yara.
Cuenta la leyenda que cuando Hatuey se quemaba devorado por las llamas, los españoles lanzaban gritos feroces de alegría, y Fray Bartolomé de las Casas caía de rodillas elevando al cielo una oración fúnebre, mientras el ángel de la libertad recogía el último suspiro del primer mártir de la independencia de Cuba. Desde entonces una luz tenue y misteriosa vagó errante por las noches sobre aquellas llanuras, esperando la hora de la venganza. Tres siglos pasaron, y una noche la luz errante se detuvo en el mismo sitio en que se había alzado la hoguera de Hatuey, las palmas de Cuba sacudieron violentamente sus fantásticos plumeros; la luz de Yara iba a cumplir su venganza: era el 10 de octubre de 1868,inicio de la insurrección contra el coloniaje español.
Desde entonces son muchos los que aseguran haber visto la luz de Yara, algunos abuelos cuentan que esa luz sale en los meses de menguantes, los pescadores declaran que cuando esta luz aparece no pica el pez, por lo que tienen que esperar a que la luz se retire, y muchos aseguran que si vas a Baracoa y deseas ver la luz de Yara, debes irte al malecón del pueblo y en los arrecifes rallar un anillo de oro a las doce de la noche y entonces la luz aparece; dicen que es el alma de Hatuey que reclama a los españoles el oro que se llevaron de la Isla. ¿serán alucinaciones estas historias contadas por los pobladores de Baracoa?...no sé, pero lo cierto es que personajes tan importantes de la plástica contemporánea cubana como Lawrence Zúñiga, quien vivió su niñez y adolescencia en Baracoa, el cuál ha utilizado esta temática en su obra, cuenta que no solamente en Yara había esa luz, sino también en Jaitecito (lugar cercano), y la vio en una piedra enorme que vino rodando de la montaña a consecuencia de un movimiento sísmico. Y asegura que ya no salen esas luces pero que salían.
¿le interesaría comprobarlo?. Pues visite Baracoa y compruebe su suerte y ¿por qué no?, su imaginación.

Carga página principal (con frames)